La epidural es algo en lo que pocos pensamos antes de un embarazo, pero que el día del parto pasa a ser nuestro mejor amigo. A partir del momento en el que a mi mujer se la suministraron, todo cambió. Ya no había dolores, ni contracciones (solo se veían en los monitores), todo era buen rollito, incluso pudimos dormir un poco. Pero aquí surge un nuevo problema, la sed.
Ley orgánica 4/2013
Aunque el anestesista, la matrona, el médico y Txumari Alfaro recomienden no beber nada después de la epidural, el marido debe portar zumos de diversos sabores para abrirlos y ofrecerte cada vez que sea requerido. Los zumos pueden ser de cualquier clase pero no pueden contener lácteos.
Así que ahí estaba yo, con un zumo de melocotón abierto, sonriendo a Rotenmeyer cada vez que pasaba por alli. Cada 3 minutos, mi mujer me pedía un "sorbito". Así es como imagino yo el famoso colisionador de hadrones del CERN, es mi mujer aspirando zumo por un lado y un señor con bata blanca lanzando protones desde el otro.
Y así fue pasando el día, 5 horas, 6 horas, 8 horas... De vez en cuando pasaba Rotenmeyer, alguna vez pasó otra matrona que llamaremos Pequeña gritona, que llegó incluso a prohibir cualquier movimiento a mi mujer:
-"No puedes moverte, túmbate boca arriba y mantente quieta que se te caen los sensores del monitor"Eso es lo mejor que puedes decirle a una mujer embarazada de 9 meses, túmbate boca arriba para que todo el peso de tu tripa te oprima y no te muevas para sentir bien toda la molestia que esto hace que sientas... Menos mal que Rotenmeyer en una de sus visitas le dijo que podía ponerse de lado tranquilamente.
Podría aburrir al personal contando pasajes como rotura de bolsa, dilatación, oxitocina... pero prefiero detenerme en otro asunto que me parece más divertido (si, después de algún tiempo, estas situaciones nos parecen divertidas, y teniendo en cuenta que mi mujer es mi redactora jefe, la que revisa el blog, a ella también se lo parecen).
-"Cariño, empiezo a notar algo en una pierna."
-"Pues llamo a la matrona y que te pongan más epidural"
Ley orgánica 5/2013 que amplia la Ley orgánica 3/2013
La anestesia epidural se administrará lo más tarde posible siendo esta la mínima para no sufrir un dolor incontrolable, pero a su vez sentir las contracciones a la hora del expulsivo .
-"No quiero más epidural."3 minutos después:
-"Pues nada, nos quedamos como estamos".
-"Me empieza a doler, pero ya en serio".1:37 minutos después:
-"Pues llamo a la matrona".
-"Pero es que quiero sentir las contracciones."
-"Pues le digo que te dé poca."
-"No, prefiero aguantar."
-"No puedo más, voy a llamar a la matrona."Entonces entra una de las matronas, creo recordar que no era ni Rotenmeyer ni la Pequeña gritona, y ante la petición de mi mujer, aparece con una jeringuilla. Probablemente sea la jeringuilla más grande que he visto en mi vida, era el Chuck Norris de las jeringuillas.
-"Espera, que le doy al botoncito."
-"Quiero que me des lo menos posible, justo para calmar un poco el dolor. Quiero notar las contracciones."Según decía eso, yo veía que la matrona le estaba inyectando tooooooda la anestesia que venía en la Chuck Norris. Me miraba y sonreía. Y yo con los ojos como platos la miraba a ella y luego a mi mujer. Y las 2 me sonreían. La matrona no sabía con quien se la estaba jugando, si la jeringuilla era el Chuck Norris de las jeringuillas, mi mujer es el maestro de Karate de Chuck Norris.
-"No te preocupes, te doy un poquito."
La matrona se fue, nos quedamos los 2 solos y volvió la tranquilidad. No recuerdo muy bien si le comenté algo de la Chuck Norris en aquel momento, pero aquella matrona no sabe lo cerca que estuvo de sufrir la ira del maestro de Karate de Chuck Norris...
Aunque en ese momento no lo sabíamos, estábamos muy cerca de ser padres. Pero eso ya es otra historia...
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