miércoles, 4 de diciembre de 2013

El parto - Ese gran desconocido I

Como íbamos diciendo en el post de los días anteriores al parto...

Llegamos al hospital. Dejo el coche en la entrada de urgencias y cojo todas las bolsas que puedo, unas 17, quedando solo 24 en el coche.

Entramos y hay una especie de recepción de hotel. Habla mi mujer, yo nunca hablo, eso es ley, ni en hoteles, ni en Zara, ni en médicos, ni por supuesto en hospitales. Solo hablo ya en caso de urgencia, cuando no me queda más remedio, y si y solo si, es en mi idioma (viaje de novios callao 21 días). Es lo que hay.

Nos suben a una habitación y nos recibe la primera matrona, si, hay más de una. A esta la llamaremos "La inexperta". 

La inexperta es la que nos explica todo lo que necesitamos saber, le pone los sensores a mi mujer, el suero y nos comenta que a las 9 se marcha. Cierra la puerta y nos quedamos los 2 solos, mirándonos como 2 pasmarotes. De vez en cuando llega una contracción, mi mujer se encoge, las máquinas muestran picos, yo con los ojos como platos... y así pasamos las 2 primeras horas.

A las 9, la inexperta se marcha, ha sido muy amable, pero se notaba que llevaba poco tiempo trabajando, y más cuando entra la que llamaremos "señorita Rotenmeyer". Su entrada es como un ciclón, tiene un acento entre ruso y moldavo (ja!, no hablo otros idiomas, pero los conozco). Y pregunta:
-"¿Cuándo piensas darte la epidural?"
Una pregunta inocente y sencilla en principio, pero nada más lejos de la realidad. Para hablar de esta pregunta, tenemos que mencionar primero las corrientes que existen en esto de la maternidad/paternidad/embarazo. Aquí un pequeño resumen con las claves de cada corriente (sin acritud...):

Corriente talibán

Lactancia materna hasta la universidad, colecho (aquí el límite lo pone uno mismo, pueden colechar padres, hijos, primos, vecinos, etc.), el niño no puede llorar, parto natural, sin epidural.

Corriente centro penitenciario

Biberón desde que nace, duerme en su cuna (a ser posible en el garaje), dejarlo llorar hasta que se sequen las lágrimas, parto sin dolor (con epidural desde unos días antes).

Corriente "mi mujer" (también llamada "hago lo que me sale de...")

Mi mujer es un ser complicado, a la par que interesante. Ella ha ido recompilando información durante el embarazo y ha creado nuevas teorías que han pasado a ser leyes sin necesidad de su paso por el congreso (hubiera dado igual, somos 2 diputados y su voto vale doble). Las leyes incluyen temas como lactancia, esponja o toallitas, colecho si/no y por supuesto la epidural.

Ley orgánica 3/2013

La anestesia epidural se administrará lo más tarde posible. Punto y final.


Para los que no se hayan estudiado la constitución: Una Ley Orgánica es aquella que se requiere constitucionalmente para regular ciertas materias. Se oponen o distinguen de la ley ordinaria a nivel de competencias. Habitualmente para la aprobación de leyes orgánicas son necesarios requisitos extraordinarios como por ejemplo, mayoría absoluta o cualificada.

En este caso, como mi mujer es ella misma una mayoría absoluta, la pregunta tiene de la que partía toda esta explicación tiene una fácil respuesta:
-"Lo más tarde posible, para favorecer la dilatación."
Pero la señorita Rotenmeyer no iba a ceder tan pronto, y con una cara digna de un Caminante blanco  le contestó:
-"¿Y a qué vas a esperar? No vas a ser mejor madre por sufrir más."
Y aunque parezca extraño,  esto convenció a mi mujer, que asintió como si la ley orgánica 3/2013 nunca hubiera existido. A partir de aquí y después del trago de la epidural (te explican los peligros, te hacen salir de la habitación, 20 minutos de espera...), empieza ya la fase anterior al expulsivo, con la dilatación a medio camino y el cuello del útero ya casi borrado.

Pero eso ya es otra historia...

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